Ni el equipo funcionaba, ni Jagoba tenía nada más para dar. Ambos llegaron a un agotamiento técnico y fue una partida natural.
Hoy el equipo continúa no funcionando y Jaboba dice que tiene cosas. La cuestión es qué habrá incorporado de positivo entre el día que se marchó y hoy. Por de pronto, un pasaje no bien sucedido en el Mallorca que puede haberle hecho reconsiderar viejos conceptos que igual trasladó de aquí cuando se fue. ¿Un Jagoba repensado?