Esta película quizá sea la historia de una gran evasión, permanente, lo que queda claro es que el glamour sugerido por los aeropuertos es bastante falso como cabía suponer, esa burbuja antitética de la otra periferia, es notorio que la antítesis aparece notable casi siempre en la periferia, ofrece una muestra de lo más granado del mundo capitalista (sólo los torneos de tenis la igualan) sin que nadie cuestione, pero a diferencia de las calles lujosas de tierra firme, son bastante menos horteras esa es la verdad, quizá porque todo el mundo esté pensando que lo suyo ahí es un rato y por eso no se para mucho ni para pensarse.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *